Ridículo
Puede ser.
Pero dime si esto no es ridículo:
Zapatos que estropean los pies.
Ir en coche al gimnasio del barrio.
Casas llenas de cosas que no usamos.
Móviles fuera cuando estamos con amigos.
Quizá lo ridículo sea la grieta por donde entra la pregunta.
Reduce el no automático.
Reimagina lo normal.
Revive las cosas simples que volvimos raras.